14 oct. 2011

Las Asociaciones Público Privadas en la Educación

Interesante la propuesta de Sergio Bravo que presento a continuación:

Si la educación es un excelente medio para tener una nación social y económicamente más equilibrada, si la educación es el vehículo más efectivo para el desarrollo de un país, si la educación implica elevar la calidad de vida de la población, creo que es tiempo de utilizar los mejores medios para educar a nuestra gente.

No cabe duda de que es bueno mejorar la infraestructura de los colegios. Creo también oportuno que se incorpore la tecnología a las unidades educativas, pero el éxito de la actividad educativa radica en otros dos aspectos importantes; en el alumno y en el profesor.

Si lo único uniformemente distribuido en el mundo es la inteligencia -en todas sus formas-, significa que en todas las capas y estratos sociales, encontraremos estudiantes con diferentes talentos y condiciones para el estudio. Si los alumnos no son canalizados según sus habilidades y competencias, o en general les es imposible tener la oportunidad de acceder a una educación de calidad, tendremos menores posibilidades de que los niños y sus talentos sean siquiera conocidos por una sociedad con tanta ausencia de jóvenes preparados para incorporarse a la vida laboral.

¿Se imaginan que nuestros niños y jóvenes de las zonas económicamente menos favorecidas puedan estudiar en colegios de calidades similares a las mejores unidades educativas del país? ¿Que se reconozca a temprana edad el talento de los niños y se pueda potencializar sus capacidades para prepararlos para las actividades que deseen realizar en el futuro? Esa oportunidad que tienen aquellos que cuentan con la posibilidad de asistir a un colegio privado y recibir una educación privilegiada debe estar al alcance de todos.

Algunos sostendrán que la respuesta está en manos del Estado, que construya cientos de colegios mayores. No obstante, existe un tema de gestión educativa que no le permite al Estado tener una Educación Pública de calidad. Por el contrario: nos ha puesto en los últimos lugares en las mediciones de calidad educativa.

Ahora imagínese que promotores privados invierten en colegios con la infraestructura similar a las mejores instituciones privadas y que le piden al Estado que un grupo de profesores estatales dicte clases en estos colegios y que se complementan con otro grupo de profesores contratados por su alta especialización en temas que hoy no se dictan en los colegios públicos, pero sí en los privados. Los profesores del Estado ganarían una bonificación adicional a su sueldo público pagado por el promotor.

Imagínese que los padres de familia del 80% de los estudiantes pagan una fracción de la pensión -como 5 veces menor- a la que corresponde a un colegio privado de similar calidad. El 20% serían becados y seleccionados entre los más talentosos de su comunidad.

El resultado: una asociación público privada, donde el Estado logra obtener un esquema de calidad educativa similar a la educación privada sin invertir dinero adicional dado que seguirá pagando a sus profesores lo mismo. La inversión, la operación y la sostenibilidad vienen de la gestión privada de modo similar a los exitosos modelos de gestión de los colegios parroquiales, incorporando valores como el mérito a los de la igualdad de oportunidades y de libre pensamiento.
 
Publicado por  Sergio Bravo.
Decano de la Universidad ESAN. Ha sido viceministro de Transportes, presidente del Comité Especial de Promoción de la Inversión Privada: Cepri de Infraestructura y Servicios Públicos y de Cepri de Activos y Empresas del Estado, ambos de Proinversión. En Copri, director de Cepris de concesiones así como director y gerente de empresas privadas y del Estado.

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