30 dic. 2008

Adios 2008!!!

Se acerca el final de otro año, llega la hora de cuestionarnos, de hacer un balance de nuestras vidas, nuestras metas, nuestros logros y fracasos.
En el 2008 he conocido personas que son realmente maravillosas, como Tefi, una niña preciosa y también a muchas personas que demuestran amor al prójimo en sus actos cotidianos.
También he conocido a personas sumidas en la soledad que no gustan de éstas fiestas, ya que quizás la navidad y el año nuevo, son excusas perfectas para demostrar el afecto a quienes consideramos especiales en nuestra vida y para perdonar también a quienes nos lastimaron.
Fue un año donde el dolor se albergó en todos los que compartimos con Raúl, pero su luz nunca se apagará en los que lo quisimos y ojalá que algún día su "bebe" lo supere, porque olvidarlo es imposible, sólo que lo supere y luche por ser feliz. La vida es efímera, hoy estamos aquí y mañana ¿?, por eso hay que vivirla cómo si cada día fuera el último, esa fue la mejor lección que me dejó su partida.
Siempre es bueno agradecer a aquel que nos escucha y nos alienta, al que nos enseña a ser humildes; al que nos hace reir con sus ocurrencias, a todo aquel que de una u otra manera nos brinda su tiempo. Yo quiero agradecer a todos aquellos que compatieron conmigo durante este año y en especial a todos aquellos que le demostraron su apoyo a Ronald cuando más lo necesitaba.
A tratar de hacer las cosas mejor y pensando en los demás, sé que no acabaremos con la pobreza del mundo, pero sí podemos brindar alegría a un corazón con nuestros actos, hacerlo nos hará felices.
Sería perfecto que uno pueda recibir el año con todas las personas que ama, esto es casi imposible, yo la pasaré con amigas y extrañando a alguién especial, seguro será una noche rememorando lo bueno y malo entre risas y canciones, y espero que tú que te tomas la molestia de leer lo que escribo, lo recibas también con una sonrisa.
A luchar por nuestros sueños y que el 2009 sea un año mejor para todos.

27 dic. 2008

Navidad en casa de las Cabrera

Navidad significa para los católicos el renacer de Jesús en nuestros corazones, y cada familia en el país lo celebra de distintas maneras, ya que no es lo mismo celebrarlo en Ica, que en Apurimac o en Chachapoyas.
Este año quiero contar como lo celebra la familia Cabrera.
Eran las 4 de la tarde del 25, en casa todos descansábamos luego de un almuerzo familiar y recibí la llamada de una amiga que me invitaba a la casa de sus tíos a compartir la celebración, le dije que sí e inmediatamente llamé a una amiga para que me acompañara.
Llegamos aproximadamente a las 6 de la tarde, ya estaban en plena entrega de regalos del amigo secreto, nosotras estabámos ahí como espectadoras así que sólo podíamos disfrutar con la alegría de niños y grandes al abrir sus regalos, previa lectura de cartas navideñas, algunas muy largas, otras muy divertidas, pocas muy cortas, pero todas super cariñosas.
Eran 65 los miembros de la familia, se podría decir que un matriarcado, ya que la abuelita Lily así como sus 9 hijas eran las que llevaban la batuta de la reunión, en la que sus 31 nietos y 14 bisnietos eran los más entusiasmados.
Este año se había programado tres números artísiticos, el primero fue el realizado por las 9 hermanas denominado "las chicas del plan" una parodia del grupo musical que en la década de los 90 hizó bailar a todos con el tema "Juana, la cubana", era una alegría verlas a todas bailar para deleite de su madre, de sus hijos y de sus nietos.
El segundo acto fue asumido por las nietas, que hicieron una escenificación de un tema poco conocido y cuyo mensaje final era "no fumar".
Para cerrar el show, los nietos habían preparado un baile (remix de pop, reggaeton y otros) que causaron la euforia de todas las presentes.
Fue una tarde en la que los momentos más emotivos fueron cuando la abuelita agradeció a todos por la unión mostrada, y cuando se llamó por teléfono con altavoz al tío "Perico" que siempre los acompañaba en dicha celebración, pero que éste año no pudo ya que un cáncer de estómago lo impedía.
Al final todos bailamos y el decir todos incluye desde las mamás que bordean los 50 años hasta los bisnietos de 2 años, la alegría era contagiante, tanto así que en medio de una de las salsas muy bien bailadas por cierto, mi amiga Monchy me dijo que le hubiera encantado pertenecer a esta familia.
Lo que me dijo me dejó la reflexión de que realmente el dinero no compra la felicidad y lo digo porque Monchy siempre ha vivido rodeada de comodidades que nunca pueden compensar la falta de amor y comprensión de su madre, mientras que los anfitriones nunca la han tenido fácil económicamente hablando y eso quizás es lo que los ha unido más.
La navidad de los Cabrera es una de las fiestas más bonitas que me ha tocado compartir, sobre todo porque es ya una tradición que no dudo Arianita, una de las más pequeñas (6 años) y que esa tarde en los entretiempos contaba chistes, así como sus primitos seguirán manteniendo.
Sería realmente muy bueno que la navidad sea celebrada de forma similar en cada familia, porque lo importante no son los regalos, sino los detalles y las muestras de amor que hacen a una familia fuerte moralmente, y esa fortaleza es la que sostiene ante cualquier adversidad.
Gracias Lesly y por favor no te olvides de invitarme para el otro año ;)

18 dic. 2008

Un buen samaritano en nuestros tiempos

Mientras yo estaba planeando cómo celebrar la llegada del año nuevo, tratando de decidir entre una fiesta en la ciudad o ir de campamento con amigos, alguien veía la manera de ayudar una vez más a los padres de un amigo que están en la miseria.

Cuando me enteré de su propósito ya él había conseguido con amigos y familiares donativos consistente en ropa y víveres, para llevar hasta el distrito de Aguada de Palos, así que sólo me quedó decirle que lo iba a acompañar, para ayudarle a cargar todo lo recaudado en varios días.
Egresamos como maestros el año pasado, de una promoción que lleva su nombre y de los 16 compañeros, sólo uno ha tenido la iniciativa, una vez más de demostrar con actos y no sólo con palabras, el amor que le tenía al amigo que estudió con tanto sacrificio y que por intentar salvar a su hermano, murió ahogado en un pozo de 28 metros de profundidad.
Anteriormente escribí sobre los pozos artesanales que aun se construyen en Ica
pese a las muertes que ocasionan, pero eso no parece importarle a los que elaboran las leyes y mucho menos a los encargados de hacerlas cumplir. Han pasado ya más de 2 años desde aquel trágico día y cuando le recuerdo siento nostalgia, frustración, porque él tenía el sueño de un futuro mejor para sus padres.

El miécoles lo acompañamos en su hermosa tarea, salimos a las 9:00 am del centro de la ciudad y llegamos al km 322 de la panamericana sur, hasta aqui el recorrido fue en auto, luego caminamos aproximadamente 45 minutos entre cerros de arena y bajo un ardiente sol hasta que llegamos a lo que fue su hogar, una chacrita que está casi abandonada. En el camino recordábamos su bondad y nos sentíamos aliviados a pesar de la carga que llevábamos en nuestros brazos.
Sus perros nos dieron la bienvenida, animales siempre fieles que sin hacer promesas acompañan a sus amos, ancianos que no gozan de una jubilación que les permita vivir una vida digna y que comparten a veces sólo higos secos. (en la foto está Paul con sus perritos)
Su mamá nos contaba mientras preparaba con alegría unos alimentos que le llevamos y a leña porque aqui no hay ni un artefacto eléctrico, que aun le parece escuchar a sus hijos silbando, como cuando araban la tierra.
No podía dejar de mirar hacia lo que fue su cuarto, construido por él mismo con adobe y que tenía en el fondo una mesita hecha de pedazos de tripley.

Recordé entonces que muchas veces le pagué a Paul una miseria por dibujos que él hacia esforzándo sus ojos bajo la tenue luz de una vela, me sentí tan mal y sali a respirar del aire puro que al menos es lo único que no les cuesta.
Ser consciente de tanta miseria, es muy doloroso, y no entiendo porque aun ellos siguen viviendo ahi, si es que le podemos llamar vida a esa existencia
Cuando sucedió lo de Paul, muchos de los que estuvimos en su sepelio recien nos enterábamos de lo difícil que era su día a día, pero sólo un amigo de verdad ha sabido transformar el dolor en mensaje de esperanza, pues siento que eso es lo que le dejamos esa tarde a sus padres.
Caminamos de regreso callados, quizás por la angustia de no poder hacer más o quizás por la sensación de desigualdad hiriente que nos hace sentir culpables.
Cuando llegué a mi casa bese a mis abuelos, sentí una gran alegría por tenerlos conmigo y me sentí muy afortunada, pero no los pudé acompañar a cenar, no podía. Una amiga me llamó para ir a uno de los sitios más caros de la ciudad, que ironía yo venía de uno de los lugares más pobres del país, sólo me excusé diciéndole que estaba cansada, pero la verdad era otra.
Ese día fueron muchos los llamados a ayudar, aunque fuera sólo cargando pero sólo tres respondimos a su llamado, gracias Fer por permitirme ayudar, pero sobre todo gracias por ese orgullo de sentirme tu hermana, porque como todos los seres humanos tienes defectos, pero tienes algo que quizás muy pocos tienen en el mundo consumista y vano en que vivimos, tienes esa sensibilidad hacia el prójimo que la expresas en acciones como éstas, que hacen llorar mi alma de tristeza y alegría a la vez.

10 dic. 2008

Amigos del colegio, amigos para toda la vida

En la etapa escolar hay que valorar a los amigos

El año pasado por motivos personales no asistí a varios matrimonios de amigos cercanos.
El sábado último sin embargo y a insistencia de amigas, fui al matrimonio de un compañero con el que estudié la secundaria y la verdad, fue la mejor decisión que tomé.
Pachi, el novio, logró reunirnos a todos los que hace ya varios años compartimos penas y alegrías en una adolescencia ya lejana y que fueron revividas esa noche al ritmo de rock, salsa y cumbia; en la que volvimos a ser los mismos traviesos que no nos perdíamos una pieza de baile (y tampoco los pisco sours)
Todos compartimos la alegría del amigo que se casaba después de 7 años de novio y esa noche descubrí entre las burlas de unos y la sorpresa de otros que soy la única soltera del grupo ;)
Pero lo mejor de todo fue el sentir que pese a los años trancurridos sin vernos, pues la mayoría se fue a la capital en busca de mejores oportunidades, todos conservamos el mismo cariño y eso lo demostramos en cada gesto transmitido antes, durante y después de la ceremonia que duró hasta la mañana del día siguiente, lo que demostró también que seguimos con el físico intacto.
No todos estuvieron, pero los que faltaron fueron los más recordados.
Los tiempos cambian y por mi experiencia en aulas, no estoy tan segura de que los que egresan hoy luego de estudiar 5 años juntos, saben cultivar una amistad verdadera, pero lo que si sé es que estoy muy orgullosa de haber estudiado en el "Peruano Canandiense" colegio que fue mi segundo hogar y donde cultivé valiosas amistades que al reencontrar hacen saltar de alegría a la adolescente dormida que habita dentro de mí.
Lo ideal sería que esos lazos de amistad nunca se dejen de entablar en las aulas de cualquier lugar.
Gracias Pachi y gracias Patty, fue una fiesta maravillosa la que nos regalaron, por contagiarnos su felicidad y hacer del 6 de diciembre una fecha inolvidable para todos los que asistimos a presenciar la confirmación de su amor.

1 dic. 2008

El cura de la calle

Así fue cómo dijo que lo llamaban todos aquellos que compartían con él en el “paraíso peruano de los surfistas”, y luego de escucharlo cerca de una hora, comprendí el por qué de su sobrenombre.
Nos dijo que su nombre era Jaime, pero que sus amigos lo llamaban Jimmy, o “Jimmy Boy” o “el loco Jimmy”, y así sin más se nos acercó una noche en que no se apreciaban estrellas, pero en la cual una amiga y yo disfrutábamos del sonido de las olas frente al mar de Mancora.
Jimmy ya bordea los 40 años, de contextura atlética gracias a su pasión que es el surf, deporte que practica desde los 8 años y que al parecer es su tabla de salvación a la vez, o eso fue lo que sentimos luego de escuchar su historia.
Tiene un hijo de 12 años en Estados Unidos, que vive con la mujer que fue el amor de su vida, pero a quién no pudo conservar debido entre otras cosas a su adicción a las drogas, adicción que no ha podido desterrar pese a haber sido internado en varias oportunidades.
Entre ratos, mientras nos hablaba, sacaba una chata de ron de su bolsillo y se tomaba un trago, según él por el frío, era su decisión y nosotras no éramos nadie para impedírselo, sólo lo escuchábamos, porque sentíamos que eso era lo que en esos momentos necesitaba.
Estaba triste porque se había enterado hacía unas semanas que su gran amor se había casado y “de blanco” (por la iglesia), un sueño que él nunca le había cumplido porque no creía que fuera necesario y hoy daría todo por retroceder el tiempo y haber sido él el que la hubiera llevado el altar.
Dijo ser de una familia solvente, pero que debido a su “mala cabeza” no supo aprovechar todo cuanto tuvo e incluso hasta había intentado quitarse la vida, sus penurias lo llevaron a refugiarse en la Biblia y es por eso que a todos a quienes conoce les habla de Dios y de la importancia que hoy él tiene en su vida.
Luego nos contó sus hazañas y también sus frustraciones sobre las olas, así como nos enseñó un poco sobre este deporte que desde que Sofía Mulanovich fuera la campeona mundial, tiene en el país más adeptos. Incluso se nos ofreció como profesor y gustosas hubiéramos aceptado de no ser porque nuestro retorno ya estaba fijado, pero a ambas nos quedó la certeza de que si decidíamos aprender a surfear lo buscaríamos a él.
Nos comentó que competirá en Cabo Blanco en el campeonato que Billabong está organizando y que espera tener mejores resultados que los obtenidos en Mancora, competir le da fuerzas y mientras tanto trabaja en lo que puede para vivir, nos contó que hasta de albañil había trabajado y que su familia había “puesto el grito en el cielo” por tamaña vergüenza a su apellido.
Durante el rato que conversamos nos produjo distintas emociones, sobre todo tristeza al percibir su soledad en cada palabra que pronunciaba y en la nostalgia de su mirada. Cuando llegó la hora de despedirnos, trató de retenernos pero al darse cuenta que era inminente nuestra despedida nos prometió surfear para nosotras a la mañana siguiente, gesto que le agradecimos con un fuerte abrazo, abrazo que nos conmovió por el sentimiento que él le puso.
Lamentablemente Jimmy no pudimos verte y quizás nunca leas esto, pero desde ese día en que te conocí elevo una oración por ti, para que ganes la batalla interna que vienes librando y pido también por un amor que pueda pintar de colores tu vida gris.