16 nov. 2015

El divorcio desde la perspectiva de los nietos

Siempre he comentado lo orgullosa que me siento de las mujeres que la vida me regaló para acompañar mis pasos y siempre he resaltado la admiración sobre todo por mis 2 abuelas, guerreras honestas que sacaron adelante a sus familias en situaciones adversas. A mi Julita hermosa le agradecí en vida por sus lecciones de vida, pero contigo Valentina no era muy expresiva.
Cuando los padres se divorcian en malos términos pierde la familia entera, pero sobretodo pierden los hijos y si son pequeños pierden más aun. Generalmente los hijos, que ya están en custodia de una de las partes, tienen poca o casi nula conexión emocional o física con los familiares de la otra parte.
Este fue mi caso, mis padres se separaron cuando tenía 6 años y desde entonces fueron contadas las ocasiones que pude compartir con mi familia materna y ojo que en el caso de mi padre y mis abuelos nunca hubo oposición al contacto con ellos, por el contrario recuerdo que mi abuela paterna, siempre me recordaba que a los padres no se les juzgaba e incluso ella nos alistaba a mi y a mis hermanos para ir a visitarlos, pero simplemente no se dio con la frecuencia que debería haberse dado.
Lo lamento y hoy mucho más porque me perdí disfrutarte Valentina hermosa, me perdí decirte lo orgullosa que me sentía de saber tu historia, de saber que nunca la tuviste fácil, de saberte luchadora desde siempre.
Me perdí agradecerte de lo doble madre que fuiste para Fer y Peluche y agradecerte sobre todo por ese apoyo moral e incondicional que siempre fuiste para mi madre, me perdí darte besos espontáneos, me perdí incluso debatir contigo sobre temas en qué sabía no coincidíamos.
Tú también te perdiste muchas cosas de nosotros, pero no estaba en tus manos e incluso las últimas ocasiones importantes en que te invité para compartir conmigo como fue mi graduación o mi matrimonio, aquellas en que sólo invitaba a mi familia más cercana, entendí también tus motivos.
Tu final ha sido muy triste como lo es para cualquier persona con cáncer, pero al menos el Alzheimer impidió que sufrieras, eso se lo dejó para tus hijas e hijos que estuvieron contigo sobretodo en la última etapa.
Hoy no me voy a perder tu despedida, lo ideal hubiera sido que fuera con más recuerdos felices juntas y con menos sentimientos encontrados.
Descansa en paz guerrera.